CAPÍTULO 13
Es el inicio de
la temporada de conciertos, ellas han desempolvado sus abrigos de piel y ellos
todavía conservan bolas de naftalina en los bolsillos de sus chaqués. Un viento
cortante baja del Guadarrama y va arrancando las hojas secas de las falsas
acacias y formando remolinos con ellas, con trozos de papel y con bolsas de
plástico. La arenilla que arrastra el aire obliga a cerrar los ojos a los
transeúntes, se incrusta en los refinados peinados de alta peluquería y golpea
en las chisteras. Los que acuden al Teatro Real se están jugando el pillar el
primer resfriado del otoño, pero así podrán ambientar con sus toses y
estornudos las aburridas audiciones.
Le dejaba
explayarse aunque en su voz había un tono de falsedad que lo delataba. Sus
declaraciones estaban demasiado elaboradas, sonaban a música celestial y se
notaban sus deseos de querer convencerse de cuanto decía. La máscara se había
descolgado y se percibían rasgos de una carátula humanoide. Estaba lanzado y
los alegatos en contra de la novelista se sucedían sin interrupción.
- Thérèse es una
mujer llena de resentimiento. Mi esposa siempre se llevó muy bien con ella, lo
que ocurre es que si en un principio nos resultaba muy agradable su compañía
con el paso del tiempo llegó a convertirse en pesada y cargante. Como ese
pariente impertinente y gorrón que nos visita con cualquier disculpa y se
autoinvita a comer. Así que Jeannette y yo procuramos distanciarnos de ella, y
esto la exasperó.
Hizo una breve
pausa y volvió a la carga.
- La serie de
los infundios se continúa con la atribución de la paternidad de mi sobrina a
Fernando. Eso quiero que quede bien claro: mi sobrina es hija de Julio, su
marido ante la ley y ante todo el mundo. Si ellos no se casaron hasta algún
tiempo después sus razones personales tendrían, y no es cuestión que nos
incumba a lo demás, bastantes disgustos tuvimos en la familia por entonces.
Además, entre Fernando y yo hubo siempre una constate y fructífera amistad
hasta el mismo día de su desgraciado óbito. Es absurdo pensar que podía haber
habido una disputa entre nosotros.
“El liberalismo
de Julián tenía ciertos límites. Uno de ellos era su propia familia, y en
particular su hermana.
- No comprendo
cómo habéis podido llegar tan lejos, pero ya que lo habéis hecho habrá que
encontrar una solución.
- La he
propuesto que vaya a Londres a abortar, y ella se ha negado, dice tener
impedimentos religiosos. Tal vez tú podrías convencerla, tiene mucha confianza
en tus consejos.
- ¿Cómo se te
ocurre hablar de una cuestión tan importante con tanta frivolidad? Se trata de
vuestro hijo, no se puede asesinar a sangre fría a un ser vivo.
- Todavía no ha
nacido, luego no es ningún ser vivo, y aún estamos en fechas de que no sería
peligroso para ella.
- Sí lo es para
un católico, y sobre ella habría que considerar también los daños síquicos.
- Porque lo ha
establecido así el Papa. Mira Julián, todos los años mueren de hambre en todo
el mundo millones de niños sin que tu Pontífice ni uno solo de sus dedos
cargados de anillos por evitarlo. Creía que tras tu larga estancia en el
extranjero te habías vuelto más cosmopolita.
- Si por
europeísmo se entiende una modernización de las estructuras económicas y
políticas por supuesto que mi punto de vista actual está acorde con los tiempos
que corren, pero en todo lo referente a las tradiciones y creencias sigo
opinando que somos nosotros, los hispanos, quienes tenemos la razón. Las
cuestiones fundamentales son inamovibles, puesto que son intemporales. Ellos
tendrán una economía muy floreciente pero les falta la alegría de vivir, y
carecen de ella porque no tienen creencias firmes, son demasiado
mercantilistas. Tú y yo hemos tenido una educación similar, hemos sido
compañeros durante todo el tiempo que estuvimos en edad escolar, y en el
colegio nos imbuyeron una misma religión a los dos y una idéntica filosofía de
valores. Nando, siempre fuiste más religioso que yo, si recuerdas, no comprendo
como ahora puedes renunciar a tus profundas convicciones sin más.
- Tienes razón,
nuestras respectivas familias pertenecen a la clase dirigente desde siempre, y
nos han dotado de la educación necesaria para que nosotros fuéramos también
dignos miembros de ella. La religión es una forma de dominación aún más
poderosa que el dinero, y la tradición es que siempre tendrá que haber pobres
que trabajen como bestias para que otros disfrutemos del fruto de su labor.
- Es una ley de
vida, sin una concentración de capitales es imposible que en una sociedad
puedan florecer el arte y la cultura. Si puedes dedicarte por completo a la
creación musical es porque tu familia te subvenciona.
- De igual forma
podría hacerlo el estado, en los países del Este sigue habiendo artistas, y muy
buenos músicos, por cierto.
- Pero nosotros
estamos aquí, y ahora, y todo es muy diferente. Sin hablar de los muchos
defectos que encuentro en esos regímenes, para conseguir algunas cosas
favorables, como la que has mencionado, hubo en su momento un baño de sangre y hasta
es posible que como última consecuencia una guerra mundial. Hay formas de
llegar a una mejor redistribución de la riqueza más justa sin traumas, paso a
paso, civilizadamente...
- Pues eso es lo
mismo que proponía el franquismo, no entiendo por qué hay que dar tantas
vueltas para seguir siempre en el mismo sitio. Se le cambia el nombre a las
cosas pero el concepto permanece inquebrantable, y el que antes pasaba hambre
la continúa pasando.
- Por favor no
hagas esas odiosas comparaciones, sabes perfectamente que los programas
sociales del régimen anterior eran tan sólo vana palabrería, se regalaban
televisores a pueblos a los que todavía no se había llevado la energía
eléctrica y cosas de semejante jaez. La democracia es muy joven y no se pueden
eliminar las desigualdades de un plumazo… además, tendrás que reconocer que en
lo referente a las libertades se ha dado un gran paso adelante, y el que una
persona pueda elegir a sus representantes es una garantía de que sus derechos
van a estar mejor defendidos.
- Las libertades
formales no sirven para nada, quien no tiene dinero carece de la libertad más elemental
para acceder a cualquier cosa porque en una sociedad de consumo, como es en la
que vivimos, todo está regido por la moneda, y, en cuanto a los representantes
democráticos, lo que en realidad defiende cada cual es el interés particular de
su partido.
- En tus palabras
escucho la voz de Fonso, que persiste en sus utopías obreristas, y no tu propio
pensamiento, y nos estamos alejando del tema de nuestra conversación con estas
divagaciones.
- Todo está
relacionado, porque sirven para aclarar mi manera de enfocar el tema, además sobre
Miriam no hay demasiado más que decir: ella no está enamorada de mí y yo
tampoco de ella, esa es la cuestión fundamental y evidente.
- Eso no es
cierto, estoy seguro de que ella te quiere.
- Sí lo es. Los
juegos llevan a veces a situaciones imprevisibles de la misma forma que cuatro
notas se pueden disolver en la nada u obligarte a desarrollarlas has componer
una sinfonía… Estoy convencido de que no sería un buen marido para ella, no
tengo vocación de esposo ni de padre, y me gusta mucho la independencia, y ella
lo sabe perfectamente y tampoco estaría dispuesta a casarse conmigo, y con
mucha razón, Miriam se merece una persona mejor que yo, alguien que la cuide y
la mime, y estoy seguro que un día la encontrará. Un matrimonio forzado por las
circunstancias sería un desastre para ambos, y nos pasaríamos el resto de
nuestras vidas amargados y haciéndonos reproches.
- Os comportáis
como niños, y deberíais adoptar una postura seria. Es cierto que ella tiene sus
dudas en lo referente al matrimonio, pero casi he logrado convencerla de lo
conveniente que sería para todos que llegarais a establecer una familia. Todo
depende de ti. Reconozco que tal y como te estás comportando en los últimos
tiempos no es que seas el cuñado ideal, pero todo podría arreglarse con un poco
de buena voluntad por parte de cada cual, y yo estaría dispuesto a ayudaros
todo lo posible: una pequeña cura de desintoxicación, un cambio de aires
durante una temporada, hay granjas especializadas en las que el contacto con la
naturaleza contribuye a la cura. No
importaría esperar algunos meses, aunque ella estuviera en un estado de
gestación avanzado se podría hacer una pequeña ceremonia en algún pueblo
apartado, algo familiar, sin invitados…
- Te agradezco
el interés que te tomas por mí, pero en estos momentos lo único que me interesa
es la música. Durante muchos años he intentado componer algo personal, y bien
sabes que me resultaba imposible, que apenas conseguía hacer copias y
mediocridades. Ahora, en cambio, todo me sale con fluidez, de una forma
sencilla y natural, y estoy convencido de que una buena parte de ello se lo
debo a la “nieve”. Cuando me la inyecto fluye por mis venas un volcán, y en mi
cerebro se transforman todas las sensaciones en sonidos, y éstos se encadenan
en una maravillosa música. No, no estoy dispuesto a prescindir de la potencia
creativa que me proporciona.
- Lo que
deberías saber bien es que siguiendo por ese camino acabarás por asesinarte a
ti mismo, que tu salud se irá debilitando progresivamente y llegará un día que
no podrás componer ni hacer nada. Es un espejismo pensar que es la droga lo que
te posibilita la creación, son los muchos años de estudio y de trabajo, el
haber alcanzado la madurez después de muchos esfuerzos. Estoy seguro de que
prescindiendo de ella conseguirías hacer una música mucho mejor todavía.
- No te canses
Julián, todo lo ha nacido está destinado a la muerte. Es una ley ineluctable, y
el antes o el después carece de importancia. Lo que, desde luego, no estoy dispuesto
a hacer es malgastar mi vida y mi genio en cumplir con unas conveniencias
sociales en las que no creo y que me producen nauseas.
- ¡No seas
imbécil! –se levantó furioso del asiento y cogiendo por la pechera al amigo lo
zarandeó -¡Despierta Nando, por el amor de Dios, despierta de una vez!
- ¡Estate quieto
y no pierdas la compostura! –dijo el músico impasible.
- ¡No quiero que
te destruyas! Te estoy hablando en nombre de nuestra larga amistad, sabes que
te aprecio mucho –decía Julián frenético.
- También eras
mi amigo y me tenías mucho afecto cuando te fuiste a buscar tu propia vida a
Paris, dejándonos colgados con el asunto de la revista en marcha. Te gustaba Thérèse,
¿verdad? Sería una gran desilusión para ti comprender que ella estaba enamorada
de mí, no de ti ni de ningún otro. Todos habéis perdido el tiempo corriendo
detrás de sus faldas.
Julián acusó el
impacto y soltando a su amigo se dejó caer de nuevo en el sillón, se sentía
desfallecido y avergonzado.
- Me costó mucho
encontrar el camino correcto –continuó Nando-, y vuestros pequeños movimientos
mezquinos contribuyeron no poco a ponérmelo más difícil.
- Todavía no me
has perdonado que me marchara.
- Entre nosotros
no tiene ningún sentido perdonar. Somos demasiado egoístas para poder comprender
la grandeza del perdón, cada cual se perece por lo que desea y deja de lado
cuanto, y a cuantos, no sirven para sus propósitos. Puede que a Miriam le haga
ahora ilusión ser una madre soltera, ¿no te has detenido siquiera un instante
en pensar en esa posibilidad?
- Y tú sólo eres
capaz de perecerte por la gloria.
- Tú lo has
dicho.”
- Pero sí que es
cierto que usted regresa por aquellas fechas en que su hermana está embarazada
y que se mete de lleno en la política a punto de realizarse el Congreso en que
se cambiaría el rumbo de su partido.
- En el que se
adaptaría por fin a los tiempos actuales, sería más correcto de decir –se
apresuró a puntualizar Julián-. Ya había tenido múltiples contactos con
compañeros en Paris, cuando los españoles estamos fuera de nuestra tierra
formamos siempre una especie de comunidad fraterna sea cual sea nuestro
entorno.

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