CAPÍTULO 14
Están desnudos,
toman el sol hasta que les arde la piel y se chapuzan después en las frescas
fuentes del canal, en un proceso continuo. Unos juegan al chito y otros al
frontón contra el muro de un transformador de energía eléctrica. La meseta
linda con los reactores experimentales de la Junta de Energía Nuclear, y a sus
pies se extiende grande y desparramada sobre el verde la Ciudad Universitaria.
Lo llaman “Cerro de los Locos”, concepto, este último, que tienen a gala los
naturalistas que disfrutan de los beneficios del astro rey, y con el que de
seguro se sentirían ofendidos sus vecinos científicos, que de cuando en cuando
dejan que algún escape radiactivo llegue hasta Lisboa sin dar aviso del
problema.
- ¿De quién fue
la idea del homenaje?
- De Julián. Fue
un duro golpe para todos. En alguna medida nos sentíamos culpables por no haber
hecho lo suficiente para ayudar al amigo, y de hecho lo éramos, pero uno nunca
puede pensar en que puede ocurrir una tragedia hasta que tiene lugar; luego es
cuando se piensa que si se hubiera hecho tal cosa o cual otra es posible que no
hubiera acaecido, siempre demasiado tarde. Todos teníamos una deuda con el
amigo fallecido y Julián concretizo este sentimiento colectivo en acciones.
Hizo gala de una excelente sangre fría en todo el asunto y se movió mucho y con
rapidez. No solo preparó el homenaje sino que convenció a una compañía
discográfica para que publicara su música, y hasta buscó personalmente a los
intérpretes que consideró más idóneos.
- Fue una pena
que resultara tan deslucido el acto.
- Nadie podía
prever que aquel 23 de febrero resultaría tan sonado.
“El gran salón
del “Leal Musical” se había acondicionado para el evento. Trabajaron duro los
compañeros durante toda la mañana moviendo los instrumentos musicales y las
estanterías repletas de discos, colocando las sillas para los espectadores,
disponiendo las esculturas y los dibujos de Ernesto y las fotografías de
Julián. Se distribuyeron las últimas tareas pendientes y quedaron citados para
una antes de la reseñada como comienzo del homenaje.
A la hora
prevista sólo habían llegado los santiaguinos, Thérèse y Fonso con su compañera,
pues habían almorzado todos juntos.
- Ha quedado
todo muy bien montado -dijo Claudina-, a él le hubiera gustado mucho.
- No sé qué
decirte, era muy especial para todo, demasiado perfeccionista -señaló su
esposo.
- Buscar la
belleza es lo único importante en este asqueroso mundo -recitó Charo.
- Como frase no
está nada mal, es muy rotunda, pero expresa un sentimiento de decadencia
-apuntó Pedro-, una sociedad que encabeza la relación de sus valores por los
estéticos es signo inconfundible de que ha perdido su rumbo. Fíjate en los
griegos y los romanos, cuando tenían cosas importantes que hacer consideraban
el arte como un lujo o como un medio de propaganda política, y cuando lo
elevaron a la categoría de necesidad social estaban en pleno declive.
- Sobre la
historia se puede especular tanto y poner tantos ejemplos contradictorios que
es muy difícil poder establecer cualquier globalización, ¿no estás de acuerdo,
Thérèse? -acabó por preguntar Fonso a la amiga para intentar que tomara parte
en la conversación pues la encontraba como ausente.
- Sí -contesto
ella sin salir de su abstracción.
- No estés tan
triste -aconsejó Fonso a su amiga-, todos somos conscientes de que el motivo
por el que estamos reunidos no tiene nada de alegre, pero tampoco tenemos por
qué seguir amargándonos y darle vueltas y más vueltas al asunto. Ante lo
ineluctable no se puede hacer nada.
- No sólo me
entristece la muerte de Nando, aunque haya sido un rudo golpe. Es que tengo la
sensación de que todo va a cambiar entre nosotros a partir de ahora. Me resulta
difícil de explicar, es como estar en el punto final de una época, saber que a
partir de mañana todo será diferente. Que el acto que nos reúne no sólo es una
despedida póstuma a nuestro amigo fallecido sino que también va a constituir
una especie de adiós entre todos nosotros.
- Hacía ya años
que no nos veíamos con demasiada frecuencia -apuntó Fonso-, sin que ninguno lo
hubiéramos premeditado la vida nos ha ido marcando a cada uno un camino
diferente, lo que es muy natural porque nadie puede vivir anclado en el pasado,
todo evoluciona a nuestro alrededor y nosotros también lo vamos haciendo día a
día.
- Pero cuando
alguno hablaba con otro era entendido, teníamos un mismo idioma particular,
ahora el único tema de conversación posible es el referente a recordar asuntos
pasados, hemos llegado a un punto en el que nos resulta imposible avanzar
juntos. No sé si me explico…
- Creo entender
lo que quiere decir Thérèse -intervino Pedro-. El haber conseguido montar este
homenaje tan bien y en tan poco tiempo es un signo de madurez, de obra
preparada por una personas que han tenido muchas experiencias y que las saben
aprovechar para enfrentarse con su
entorno cualquiera que sea el cariz qu este adopte. De individuos que ya no
tienen la necesidad de formar un grupo conjuntado como medida precautoria ante
lo que el futuro les pueda deparar. Lo que ha terminado es la adolescencia, la
época de los sueños. Claro que no se cambia de un día para otro, se sigue un
proceso continuo, pero siempre hay un momento exacto en el que se llega a tener
plena conciencia de ello.
Fonso iba a
replicar cuando la llegada de Cristal y Ernesto se lo impidió. El avanzado
estado de gestación de la excantante provocó que el tema de conversación
cambiase y recayera sobre su abultada barriga, cuando al poco entró Julián en
el local con el rostro demudado.
- Os veo muy
tranquilos, ¿no os habéis enterado todavía?
- No
-respondieron los otros a coro-, ¿qué pasa?
- La Guardia
Civil ha asaltado el Congreso de los Diputados.”
- Podíais haber
retrasado la celebración del acto.
- Sí, eso se
pensó en un principio, tuvimos un pequeño debate sobre el tema y durante su
transcurso llegaron los músicos dispuestos a actuar, y ya se prefirió que se
realizara el acto según estaba programado. Tampoco se llegó a colapsar la vida
en la ciudad aquella tarde, aunque era muy natural que la gente prefiriera
quedarse en casa a la espera de noticias que asistir a un concierto de música
de vanguardia. Se comenzó el homenaje con una puntualidad inusual para las
costumbres de nuestro país y se concluyó con la mayor rapidez posible que no
llegara a dar una imagen de precipitación, y después cada uno se marchó a sus
propios asuntos. Los amigos nos dimos perfecta cuenta de que ya no teníamos
nada en común, que cada cual tenía su propio camino trazado y que el pasado
bien pasado estaba. Había sido una pena la prematura muerte de Nando, pero era
mucho mejor dejarnos de nostalgias y que él descansara el sueño eterno en paz.
Tan sólo Julián ha continuado haciendo de su memoria una especie de religión
laica y se ha empeñado en que su música vaya siendo conocida cada vez más.
Puede que lo haga por su sobrina, pues cabe la posibilidad de que fuera hija de
Nando.
- Julián lo
niega rotundamente.
- Sus motivos
tendrá, a mí es un asunto que no me va ni me viene, nunca llegué a tener una
honda amistad con Miriam aunque siempre me pareció una buena chica, creo que se
casó con un patán con mucho dinero y que se fue a vivir al sur. Desde aquel día
no he vuelto a tener un contacto directo ni con ella ni con su hermano, y por
supuesto tampoco con Thérèse. Ahora con la publicación del libro todo se ha
vuelto a remover, historias rancias que ya estaban casi olvidadas. Me agrada
que mi vieja amiga tenga éxito en la literatura, así se van cumpliendo los
sueños que me contaba a orillas del Sena, pero podía haber elegido otro tema
que no nos implicara a sus amigos para escribir sobre él.
- Julián me dijo
que todos, excepto ella, estuvieron juntos de nuevo en la gran manifestación
que se celebró unos días después.
- Asistimos
todos a ella, pero cada uno por su lado. Julián ya empezaba a ejercer de
figurón y estaría en la cabeza, y Fonso iba en la cola con los radicales. Mi
esposa y yo tuvimos que abandonarla a la mitad porque ella comenzó a sentir los
dolores del parto, con lo que por un encadenamiento de casualidades nuestro
niño nació madrileño.
- Y dejaste la
escultura definitivamente.
- Conseguí por
oposición una plaza de profesor en un instituto de aquí y nos trasladamos a
vivir con mis padres. Cuando mi viejo se jubiló, traspasó la perfumería y se
compró un apartamento en Villalba. Nos dejó a nosotros el piso y me bajé todo
lo que tenía almacenado en el estudio a una amplia habitación con el propósito
de reanudar mis actividades artísticas, pero entre las clases y la familia no
me queda tiempo para nada, aunque ¿quién sabe?, algunas veces me vuelve la
tentación… Bien, ¿damos por terminada la entrevista?
- Sí, muchas
gracias, has sido muy amable gastando tu tiempo conmigo.
- Ha sido un
placer. Espero que ahora cumplas tu deuda con el el abnegado admirador, ¿no lo
habrás olvidado?
-Tenía la
esperanza de que no lo recordaras tú porque se ha hecho un poco tarde y me
siento bastante cansada.
- Podemos salir
a la calle y así te despejas un poco, cambiar de aires es siempre un buen
recurso contra el cansancio…

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